El millón de la Felicidad

Se avecina la fecha de la Lotería de Navidad y todo el mundo empieza a preparar sus décimos para la ocasión: se reparten participaciones, se buscan los billetes comprados desde hace meses de entre los papeles, de las carteras, se compra alguno más de última hora...
Empieza a crecer en todos la ilusión por ser millonario. El Gordo es el Papá Noel de los adultos...Los niños esperan que ese hombretón de rojo baje por las chimeneas y les traiga regalos para jugar. Nosotros, dos días antes de la llegada de los renos y el trineo, soñamos con que nos llueva dinero...mucho dinero.
Y la verdad que no es malo. En este mundo donde muchos sueños sólo se cumplen con euros, no es malo desear que caigan millones del cielo...Pero...como digo, no es malo si ese dinero sirve para cumplir sueños.
¿Quién no ha pensado, por estas fechas, y año tras año, qué haría con el dinero conseguido si le tocara? Mmmm, yo siempre! Soñar es gratis...así que he soñado muchos años con irme de compras a Nueva York, o a Milán, o a París, o en las tiendas más prohibitivas de Madrid con mi hermana y mi madre, con espectáculo de ópera o similar incluído, cena de lujo y vuelta a Madrid...la verdad que en los sueños el dinero da más de sí incluso!
Este año en mis sueños se suma mi tortuga voladora y también soñadora. Ya empiezo a soñar en que si nos toca, viajaríamos...donde fuera: cogíamos el avión y si hiciera falta, una excedencia y....a comernos el mundo, a descubrir la magia de la vida, la aventura...a ver monumentos, historia, gentes...a subir y bajar montañas...Cumpliríamos los dos este bello sueño que compartimos.
Por supuesto que no olvidaría en mis sueños a mi madre y mi hermana, mi gran familia. Ese viaje a Nueva York, o Milán...además de invertir en nuestro proyecto....Como he dicho antes, el dinero en los sueños da más de si.
Ayer vi que muchos no piensan igual. Sus sueños son como películas hechas para gente con enfermedades del corazón .Sueños que evitan los sustos, las grances emociones, los cambios bruscos..para evitar ataques del corazón, arritmias y demás. Y es respetable pero..debemos permitirnos la ilusión: un niño no pide a los Reyes zapatos que le hacen falta, ni más dinero para pagar la hipoteca, pide cosas que sueña, que desea para jugar y disfrutar. Y esa es la magia del Gordo, la magia del comienzo de la Navidad: una lluvia de millones para arrancar sonrisas, para ayudarnos a soñar y para que algunos de estos sueños se hagan realidad.
Y si no nos toca, nuestro premio es poder seguir soñando, otro año más, con lo que haríamos si nos llovieran millones del cielo.
Felices fiestas, felices sueños.


Nick Furia dijo
Como me toque, la lío, lo juro ante Crom!!!
Fuerza y honor.
20 Diciembre 2006 | 04:04 PM