Colombia forever, nuestro viaje: S.M día IV
Al día siguiente de las Islas del Rosario nos fuimos para Santa Marta. A las cinco de la mañana nos vino a buscar el bus a nuestro hotel que nos dejaría en Barranquilla, donde debíamos tomar otro hasta el destino final. Dormidos pero cómodos (yo hubiera puesto más suave el aire acondicionado pero...qué se le va a hacer), el viaje se nos hizo corto.
Llovía a mares, estábamos en la estación de lluvias y sabíamos que habría días así. Pero siempre con una sonrisa, aun a las cinco, seis y ocho de la mañana, con lluvia o con sol...nos daba igual, estábamos disfrutando de nuestro primer viaje juntos. Cuando llegamos a Santa Marta cogimos habitación en el Hotel Tairona, bonito, céntrico y frente a la playa y....lo más importante: bien de precio.
Una vez allí almorzamos y nos dimos una vuelta por la ciudad: visitamos el Museo Etnológico, donde nos hablaron de los muiscas, los caribe, los arhuacos, los kogui...del Parque Nacional de Tairona...
Dimos un paseo mientras empezábamos a planear el día siguiente: no podíamos ir a la Ciudad Perdida, porque se necesitan 7 días de camino hasta allí y no teníamos ni tiempo ni el material necesario, pero sí podíamos acercarnos al Pueblito, un pequeño conjunto arhuaco, importante por sus estructuras de piedra que forman escaleras en la selva y todavía no se explican cómo lo pudieron hacer. Investigamos y casi teníamos decidida la excursión : nos llevarían en todoterreno hasta una parte de la Sierra Nevada y de ahí dos horas o tres de subida al Pueblito, otras de bajada y la vuelta de nuevo en Jip. Nos faltaba un chuvasquero para la lluvia y un par de mochilas para la excursión.
Fuimos a comprarlo a una tienda y nos pusimos a hablar con el señor, amable y elocuente. Nos contó que él hacía a veces excursiones con turistas, que él se ofrecía a ser nuestro guía al día siguiente. Y...por un precio mucho menor que el que nos ofrecían. Mirando o no el dinero, definitivamente preferimos esta opción: un guía de allí, que nos acompañaría todo el día, sólo para nosotros y vivir toda una aventura...no dejaba lugar a dudas, al día siguiente nos esperaría a las 5 y media de la mañana en la puerta del hotel.
Para acabar el día probamos el famoso ceviche, comimos algo por la zona y vimos una espléndida puesta de sol.
Links de los indígenas de Sierra Nevada de Santa Marta:
Los guardianes del equilibrio del mundo, artículo

