Colombia forever, nuestro viaje día IV
Bien, siguiendo nuestro recorrido aventurero, el día cuarto de estar en Colombia seguíamos en Cartagena. Fuimos a las Islas del Rosario en una excursión que partía del embarcadero, nos llevaban en lancha desde el puerto, saliendo por entre las dos fortificaciones que fueron en su tiempo defensa indispensable contra los piratas. Luego llegábamos a las Islas y allí nos paseaban por entre ellas, mientras nos iban contando a quién pertenecía cada una. En una de estas islas se realizaba una parada para hacer una excursión de buceo (con gafas y snorckel, nada más! ;) ) y poder ver los arrecifes de coral y la cantidad de peces tropicales que hay.
Era mi primera experiencia en esto del buceo. Me quedo embobada con las fotos, documentales y libros que hablan de toda la fauna marina, pero no me había atrevido hasta ese día a verlos en vivo, a nadar entre ellos y rozar peligrosamente las rocas de coral. Me gustó la experiencia, vi paisajes preciosos que hasta ahora habían estado ocultos para mí.
Después de la excursión nos llevaban a Playa Blanca, una de las playas más bonitas de Cartagena, en la zona llamada Badú. Allí tomamos pescado frito con arroz, patacón...¡lo de siempre! jajaa! pero era lo típico que había que tomar allí, con el mar tan cerca...había que aprovechar. Luego tuvimos un rato de playa, para poder estar tranquilos tomando el sol y viendo ese paisaje de arena blanca y mar de plata...pero...¿dije tranquilos? Cómo se me ocurrió, ¡estábamos en Cartagena! Así que...estuvimos en la playa, sí, pero hablando con el vendedor de collares, con el que preparaba piña colada, con la vendedora de fruta, con otro vendedor de collares, con el de las sillas.....en fín...hablamos hablamos y hablamos...Y fue un momento agradable, sentados con ellos: nosotros les regalamos unos cuantos cigarrillos y ellos una buena cantidad de historias, de costumbres de su pueblo, de la vida en Badú, del turismo...Hicimos un buen intercambio, nosotros salimos ganando.

