Colombia forever, nuestro viaje. Día III
Vaya nochecita que pasamos madre mía. Después de la rumba del día anterior, de llegar tarde, cansados y con ganas de dormir resultó que a las cinco de la mañana nos despertaron las voces de unas niñas corriendo, cantando, subiendo y bajando escaleras...todo un escándalo. Eso sumado a que estaba diluviando y oíamos el agua caer a chorros por los tejados cercanos a nuestra ventana....ruidos y más ruidos que no nos dejaron apenas dormir.
Me levanté y decidí ir a correr, era temprano todavía, llovía a cántaros todavía pero...no podía estar ya en la cama, ni escuchar más gritos y más cantos. Salí a empaparme y a correr bajo la lluvia, a ritmo de buen regeaton de una de las emisoras colombianas.
Llegué más que mojada, para qué mentir...pero me pegué una duchita, nos arreglamos los dos y nos fuimos a desayunar. Era un día lluvioso y no sabíamos bien qué hacer. Dimos una vuelta por nuestra zona, nos conectamos a Internet y nos decidimos a ir a la zona amurallada, el casco histórico de la ciudad.
Tomamos el autobús y recorrimos sus calles: la plaza de la Aduana, la Torre del Reloj, vimos las estatuas de Colón, del desnarigado... Un guía se ofeció por 3000 pesos a enseñarnos la iglesia de San Pedro Claver. Nos contó muchas historias: las labores que hizo este santo con los esclavos, las historias de la India y Pedro Heredia, la adoración por Santa Cecilia, etc...nos explicaba la arquitectura del lugar, pero también la historia antigua y la actual. Nos contó también la tradición de decorar los balcones con flores, nos habló de los piratas...fue interesantísimo para los dos. Me acuerdo que Neo dijo que él hubiera salido a dos segundos de la catedral si no hubiéramos ido con él, pero estuvimos casi una hora dentro y Neo y yo encantados de escuchar todas las historias que nos contó.
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Ya se nos iba haciendo de noche, nos tomamos una arepa de queso en uno de los puestos y seguimos paseando. Decubrimos que se estaba realizando el rodaje de "El Amor en los Tiempos de Cólera" de García Márquez. Vimos cómo un montón de extras nos trasladaban a la Cartagena de casi 100 años atrás. Mágicamente las calles ya no tenían asfalto, los caballos y carros se entremezclaban con las gentes y las gentes...las gentes...tan amables como siempre, se prestaron e incluso me invitaron a inmortalizarles con mis fotos...un realismo mágico que sólo la tierra de García Márquez puede crear....
Después de este recorrido a pie decidimos, en la Plaza de los Coches, tomar, como su nombre indica, un coche. En un coche tirado por un caballo, el conductor te va llevando por las calles más típicas de Cartagena, indicándote por donde pasas: La Calle del Estanco, los balcones, la Plaza de la Aduana, el Getsemaní, la plaza de Santo Domingo, con su iglesia, el Teatro, la muralla...lo vimos de noche, pero nos seguía iluminando el encanto de la ciudad.
A la vuelta cenamos (comimos) cerca del hotel, probamos otra forma de comer arepas: rellenas de queso, pollo, jamón...etc mientras ibamos haciendo la digestion de tantas sensaciones vividas


Neo dijo
Que lugar tan mágico Cartagena¡¡¡
Y sobre todo quiero decir lo seguro y agusto que hemos estado en todo momento....
Espero que la gente empiece a ver a Colombia como lo que es, un pais maravilloso, sin peligros y con gente increible....
1 Diciembre 2006 | 08:04 AM